miércoles, 26 de agosto de 2009


PEDRO LEMEBEL





No soy Passolini pidiendo explicaciones

No soy Ginsberg expulsado de Cuba

No soy un marica disfrazado de poeta

No necesito disfraz

Aquí está mi cara

Hablo por mi diferencia

Defiendo lo que soy

Y no soy tan raro

Me apesta la injusticia

Y sospecho de esta cueca democrática

Pero no me hable del proletariado

Porque ser pobre y maricón es peor

Hay que ser ácido para soportarlo

Es darle un rodeo a los machitos de la esquina

Es un padre que te odia

Porque al hijo se le dobla la patita

Es tener una madre de manos tajeadas por el cloro

Envejecidas de limpieza

Acunándote de enfermo

Por malas costumbres

Por mala suerte

Como la dictadura

Peor que la dictadura

Porque la dictadura pasa

Y viene la democracia

Y detrasito el socialismo

¿Y entonces?

¿Qué harán con nosotros compañero?

¿Nos amarrarán de las trenzas en fardos

con destino a un sidario cubano?

Nos meterán en algún tren de ninguna parte

Como el barco del General Ibañez

Donde aprendimos a nadar

Pero ninguno llegó a la costa

Por eso Valparaíso apagó sus luces rojas

Por eso las casas de caramba

Le brindaron una lágrima negra

A los colizas comidos por las jaibas

Ese año que la Comisión de Derechos Humanosno recuerda

Por eso compañero le pregunto

¿Existe aún el tren siberiano

de la propaganda reaccionaria?

Ese tren que pasa por sus pupilas

Cuando mi voz se pone demasiado dulce

¿Y usted?

¿Qué hará con ese recuerdo de niños

Pajeandonos y otras cosas

En las vacaciones de Cartagena?

¿El futuro será en blanco y negro?

¿El tiempo en noche y día laboralsin ambigüedades?

¿No habrá un maricón en alguna esquina

desequilibrando el futuro de su hombre nuevo?

¿Van a dejarnos bordar de pájaroslas banderas de la patria libre?

El fusil se lo dejo a usted

Que tiene la sangre fríaY no es miedo

El miedo se me fue pasando

De atajar cuchillos

En los sótanos sexuales donde anduve

Y no se sienta agredido

Si le hablo de estas cosas

Y le miro el bulto

No soy hipócrita

¿Acaso las tetas de una mujerno lo hacen bajar la vista?

¿No cree usted

que solos en la sierra

algo se nos iba a ocurrir?

Aunque después me odie

Por corromper su moral revolucionaria

¿Tiene miedo que se homosexualice la vida?

Y no hablo de meterlo y sacarlo

Y sacarlo y meterlo solamente

Hablo de ternura compañero

Usted no sabe

Cómo cuesta encontrar el amor

En estas condiciones

Usted no sabe

Qué es cargar con esta lepra

La gente guarda las distancias

La gente comprende y dice :

Es marica pero escribe bien

Es marica pero es buen amigo

Super-buena onda

Yo acepto al mundo

Sin pedirle esa buena onda

Pero igual se ríen

Tengo cicatrices de risas en la espalda

Usted cree que pienso con el poto

Y que al primer parrilazo de la CNI

lo iba a soltar todo

No sabe que la hombría

Nunca la aprendí en los cuarteles

Mi hombría me la enseño la noche

Detrás de un poste

Esa hombría de la que usted se jacta

Se la metieron en el regimiento

Un milico asesino

De esos que aún están en el poder

Mi hombría no la recibí del partido

Porque me rechazaron con risitas

Muchas veces

Mi hombría la aprendí participando

En la dura de esos años

Y se rieron de mi voz amariconada

Gritando: Y va a caer, y va a caer

Y aunque usted grita como hombre

No ha conseguido que se vaya

Mi hombría fue la mordaza

No fue ir al estadio

Y agarrarme a combos por el Colo Colo

El fútbol es otra homosexualidad tapada

Como el box, la política y el vino

Mi hombría fue morderme las burlas

Comer rabia para no matar a todo el mundo

Mi hombría es aceptarme diferente

Ser cobarde es mucho más duro

Yo no pongo la otra mejilla

Pongo el culo compañero

Y esa es mi venganza

Mi hombría espera paciente

Que los machos se hagan viejos

Porque a esta altura del partido

La izquierda tranza su culo lacio

En el parlamento

Mi hombría fue difícil

Por eso a este tren no me subo

Sin saber dónde va

Yo no voy a cambiar por el marxismo

Que me rechazó tantas veces

No necesito cambiar

Soy más subersvo que usted

No voy a cambiar solamente

Porque los pobres y los ricos

A otro perro con ese hueso

Tampoco porque el capitalismo es injusto

En Nueva York los maricas se besan en la calle

Pero esa parte se la dejo a usted
Que tanto le interesa

Que la revolución no se pudra del todo

A usted le doy este mensaje

Y no es por mí

Yo estoy viejo

Y su utopía es para las generaciones futuras

Hay tantos niños que van a nacer

Con una alita rota

Y yo quiero que vuelen compañero

Que su revoluciónles dé un pedazo de cielo rojo

Para que puedan volar.


[Este texto fue leído como intervención en un acto político de la izquierda en Septiembre de 1986, en Santiago de Chile.]

miércoles, 19 de agosto de 2009


ANTONIA TORRES
BUENAS TARDES AMIGOS, hoy les acerco a una tremenda poeta chilena, Antonia Torres (Valdivia, Chile, 1975). Ha publicado Las Estaciones Aéreas (Ediciones Barba de Palo, Valdivia, 1999), Orillas de Tránsito (Ediciones Secretaría Regional Ministerial de Educación Región de Los Lagos. Santiago, 2003) e Inventario de equipaje (Cuarto Propio, Santiago 2006). También la antología Ocio increíble. Primer Concurso Nacional de Poesía Joven Enrique Lihn, selección y prólogo (Ediciones Barba de Palo y El Kultrún, Valdivia, 2000). Parte de su poesía aparece publicada en varias antologías, entre ellas Poesía para el siglo XXI. 25 poetas, 25 años (DIBAM, Santiago 1996), Poetas Jóvenes Chilenos (Ediciones LAR, Concepción, 1998), Antología de la Poesía Joven Chilena. Poesía de fin de siglo (Editorial Universitaria, Santiago, 1999), AlTiro. Panorama de la nueva poesía chilena ((Ediciones Vox, Bahía Blanca, Argentina, 2001), Diecinueve (poetas chilenos de los noventa) (J.C. Sáez Editori, Santiago, 2006). Su obra ha merecido algunos premios, entre los que se destaca en Primer Premio en el Segundo Concurso Regional de Poesía “Luis Oyarzún” 2003 de la Seremi de Educación de la Región de Los Lagos.

EL ESPEJO VERDE
I
De
tenme,
Que me hundo
en tu ombligo
Cada vez que me amas.

(1)
Entre mi casa y la tuya
Hay tan sólo un ojo de perro muerto
y un espejo verde
Que florece dos veces al año.

II
De
tenme,
Que bajo tu máscara se está pudriendo el sol.

(2)
Crepúsculo de perros,
Luna azul, cantan sobre mi espalda.
Celebro el pájaro amarillo
Y el cielo se anaranja.
Mis suelas húmedas se saben exquisitas
Y saltan la cerca.
El cielo es verde,
Y entre tu casa y la mía
Crece el desencanto.


Tu paso sobre el mío,
En este mercado de pulgas
En el que desnudo eres un paraguas cerrado.
Es tu pupila que se trenza sobre la mía
Donde nace el vuelo de vino que me desnuda.

El alba es pegajosa desde tu cornisa,
Y aún así me preguntas:
¿Dónde estabas ayer?

*
Como una sala de espera
Desnuda de sombreros y abrigos,
Espero mi tren de segunda
Entre confusión de rieles
Y trenza de andenes.
Un maquinista ebrio de patria
Mastica entre dientes su uniforme
Y en mi vagón llueve,
Florece.

viernes, 31 de julio de 2009

C.E. Feiling - El Mal Menor


Un poco de literatura de horror para pasar el fin de semana. C. E. Feiling, Charlie Feiling, nació en Rosario (provincia de Santa Fe) el 5 de junio 1961. Licenciado en Letras de la Universidad de Buenos Aires (UBA), se dedicó durante un tiempo a la docencia universitaria en el país y en el exterior. Fue profesor de Latín y Lingüística en la UBA, de Filosofía en la Universidad de Lomas de Zamora y San Andrés, y de Literatura Hispanoamericana en la Universidad de Nottingham (Inglaterra). En 1990, abandonó la vida académica para dedicarse de lleno a la literatura y el periodismo cultural. Ha publicado, entre otros, El agua electrizada (novela, 1992); Un poeta nacional (novela, 1993) y Amor a Roma (poemas, 1995). El mal menor, su tercera novela, resultó finalista del Premio Planeta Biblioteca del Sur 1995. Murió en la Ciudad de Buenos Aires en 1997 dejando inconclusa su cuarta novela. Como verán es un autor que tenía un brillante porvenir, además de un excelente presente, en las letras hispanas; pero la leucemia se lo llevó. Con respecto a la novela trata de que Inés Gaos, una divorciado treintañera, se muda a San Telmo, donde tiene un Restaurant con un amogo. En el edificio, la primera noche que Inés se queda, sufre "pesadillas". Nelson Floreal, un tarotista cincuentón, sabe que lo que le pasó a Inés es mucho más que un mal sueño: un prófugo a escapado y amenaza a la humenidad. A partir de aquí una serie de hechos sobrenaturales amenazan la cordura de la protagonista y de todos los que la rodean. Nelson Floreal debe encontrar a Inés y entrenarla porque sólo ellos pueden evitar la catástrofe.
El Mal Menor!

LEONIDAS ESCUDERO


Jorge Leonidas Escudero nació en San Juan en 1920. Abandonó sus estudios de agronomía y se dedicó a la minería. Durante años buscó oro y metales preciosos en las montañas de su provincia. Comenzó a publicar recién a los cincuenta años. Editó sus poemas en diarios y revistas del país y del exterior. Obtuvo primeros premios en varios concursos e importantes distinciones de entidades culturales de la región de Cuyo. Poemas suyos se encuentran en lugares públicos, como el grabado en piedra en el Monumento al Minero, en la plaza de la ciudad de La Toma, en San Luis. Fue incluido en la Antología de la poesía argentina publicada por Raúl Gustavo Aguirre en 1979. Su obra fue antologada en México por el poeta y profesor de la Universidad de Guanajuato Benjamín Valdivia, en 1990. Compuso canciones folclóricas, recopiladas en Aires de cordillera (San Juan, 1994), musicalizadas por José Luis Aguado Castro. Editó los siguientes libros de poesía: La raíz en la roca (edición del autor, San Juan, 1970), Le dije y me dijo (Spae, San Juan, 1978), Piedra sensible (edición del autor, San Juan, 1984), Los grandes jugadores (edición del autor, San Juan, 1987), Basamento cristalino (Filosofía, Buenos Aires, 1989), Umbral de salida (RundiNuskin, Buenos Aires, 1990), Elucidario (Fos-Epsilon, Buenos Aires, 1992), Jugado (Fos-Epsilon, Buenos Aires, 1993), Cantos del acechante (Fos- Epsilon, Buenos Aires,1995), Viaje a ir (Fos-Epsilon, Buenos Aires, 1996), Caballazo a la sombra (Tierra Firme, Buenos Aires, 1998), Aguaiten (Canto Rodado, Mendoza, 2000), Senderear (Martín, San Juan, 2001). Le dije y me dijo (antología editada en México por Ediciones Azafrán y Cinabrio, 2006). En Ediciones en Danza publicó los siguientes títulos: A otro hablar (2001), Verlas venir (2002), Andanzas mineras (2004), Endeveras (2004), Divisadero (2005), Tras la llave (2006) y Caza nocturna (2007).

Poemas de Tras la Llave (2006)

Sala de espera

Hay alguien que bosteza abatido

¿debido a no atisba esperanza?

Un viejo cierra los puños y tiembla

¿al ver fantasmas que se le enciman?

Una mujer pernocta

con negros pensamientos y enmudecida

lagrimea. Aquel otro mastica chicle.

Estoy adolorido en la sala de espera

y ruego por la salú de mi hermana,

que no insista

en ocupar mi sitio en la fila de nichos.


Larga es la noche aquí nel sanatorio.

Veces la sala se apiada

de algún cansado concurrente,

le desgonza la cabeza sobre el hombro,

lo desenchufa de asuntos mortuorios

y le permite que ronque.


Tras la llave

¿Quién va? ¿Quién anda?

Díganme quién es y de dónde va a dónde

ese que ante mi puerta pasa a

ser feliz o a inmensamente

andar entre los que no aciertan una.


Pregunto e insisto porque anda ese hombre

con la lengua afuera por cansancio y sed

y yo corro igual ante espejismos. Buscamos

lo que jamás de los jamases, pero.


Esto es porque andamos de modo picaflor

en flores mientras

los gatos acechan. Miento,

no se trata de flores ni de gatos

sino de tantear piedras, ver si alguna

es la filosofal de toque para

cambiar nuestro mundo.

Y es mejor no decir más porque estamos

golpeando puertas del horizonte

con la cabeza y nos rebota, pelota,

sin que podamos agarrar la llave.


POEMAS DEL LIBRO CAZA NOCTURNA (2007)

CAZA NOCTURNA I


¿Cómo hago para dar el salto?

¿Pero de qué salto estoy hablando?

No sé, simplemente un salto,

salir desto de siempre

donde no hallo

y sigo buscando.


Y ahora esperen pueda memorizar, ver

si explico algo de mis desvelos,

ver si encuentro

el mapa del tesoro, el carozo

deste asunto que me tiene absorbido.


El no poder explicarme cómo

da desorientación, pero sigo metido

nestas alturas de mis inquietudes

donde falta el aire y sin embargo existo.

jueves, 23 de julio de 2009

The Wailers - Live at The Castle (1962)


Los Wailers fue una de las primeras bandas de garage que apareció. Antes que invasión británica. Si bien ésta daría un vuelco de 180 grados a lo que se entendían como rock and roll hasta el momento, Los Wailers anticiparon en gran parte ese sonido que reformaría todo. El disco que les traemos es "Live at The Castle", grabado, obviamente, en vivo. El sonido es impresionante, la nitidés de los instrumentos y la limpieza y maestría de ejecución hacen de esta una obra magna del rock sesentero. Por otro lado es un excelente documento de la escena under que se vivía en la época. Porque Los Wailers nunca fue una banda masiva, de hecho, y a pesar de su gran importancia dentro de la movida musical del oeste, la historia los sepultó con Bob Marley y Los Wailers. Es casi imposible encontrar algo de estos norteamericanos. Todo es de los jamaiquinos. No obstante, en este blog somos gente marginal, orilleros culturales. Por eso renegamos del mainstream y les traemos esta joya oscura y olvidada que, igual que el post de Los Blue`s Men (geniales como ningunos, para qué exagerar), es manjarate para los melomanos más exigentes. Bueno, acá están Los Wailers!

Blue`s Men - Prohibido prohibir (1968)


Los Blue`s Men.Queremos compartir con ustedes a una bandaza de los `60, de la cuál sólo contamos con este disco "prohibido prohibir", una joya del rock argentino, que no ha tenido la difusión merecida. Subimos el disco para que puedas escucharlo y difundirlo ya que no vas a encontralo en disquerías.

miércoles, 22 de julio de 2009

José Watanabe

JARDÍN JAPONÉS

La piedra
entre la blanca arena rastrillada
no fue traída por la violenta naturaleza.
Fue escogida por el espíritu
de un hombre callado
y colocada,
no en el centro del jardín,
sino desplazada hacia el Este
también por su espíritu.

No más alta que tu rodilla,
la piedra te pide silencio. Hay tanto ruido
de palabras gesticulantes y arrogantes
que pugnan por representar
sin majestad
las equivocaciones del mundo.

Tú mira la piedra y aprende: ella,
con humildad y discreción,
en la luz flotante de la tarde,
representa
una montaña.





BANDERAS DETRÁS DE LA NIEBLA

Hay una vejez triste e indefinida en el puerto,
más herrumbre en el muelle
y bares sospechosos en la ribera
donde antes había casonas rodeadas de yerba tenaz.

Una noche, cuando una niebla densa y turbia
cubría el mundo, yo caminé a tientas
por el entablado del muelle. Adolescente aún,
acaso buscaba el terror gozoso de la evanescencia.

Iba confirmando con las manos la baranda, sus uniones
de metal, las cuerdas de las trampas de cangrejos
atadas a las cornamusas oxidadas. Los cangrejos
merodeaban de noche los restos del pescado eviscerado, tripas
que rodaban en el fondo marino
o se enroscaban como serpientes en las pilastras del muelle.

Escuchaba la suave embestida de las olas
en el costado de los pequeños botes
que en las madrugadas salían a recoger redes
cruzando entre los buques de guerra estacionados en la bahía.
Un perro abandonado en el fondo de un bote, tan ciego
como yo, gemía.

Entonces vi banderas que alguien, a lo lejos, agitó
detrás de la niebla.

Quedé deslumbrado y mudo. Ninguna apostilla
sobre la belleza hablará realmente de aquellas banderas.



José Watanabe Varas (Trujillo, 17 de marzo de 1945 - Lima, 25 de abril de 2007),

Álbum de familia (Lima, 1971).
El huso de la palabra (Lima, 1989).
Historia natural (Lima, 1994).
Cosas del cuerpo (Lima, 1999).
Antígona (Lima, 2000, versión libre de la tragedia de Sófocles).
Habitó entre nosotros (Lima, 2002).
Lo que queda (Monte Ávila, Caracas, 2005, antología)
La piedra alada (Pre-Textos, Valencia, 2005-Peisa, Lima, 2005)
Banderas detrás de la niebla (Pre-Textos, Valencia, 2006-Peisa, Lima, 2006).

martes, 11 de marzo de 2008



Apaga las luces y escucha:

Iré liberando pequeñas palabras.

Siente su presencia

En el punto inmóvil del espacio.

Apaga las luces y desnúdate

Las palabras lamerán tu cuerpo.

LIBRO: MARIPOSA SOBRE LAS CENIZAS

Mariposa sobre las cenizas
Editorial "Libros de piedra infinita". Mendoza 2006.


13
Una luna descascarada
Apoya su gorjeo
En el filo de los aullidos.

Un escarabajo camina,
Lima cimas de arena
Sobre la palma del desierto.

Esto sucede en la distancia
Y el tiempo de uno de mis pasos.



28
Una palabra busca tu oído
Busca ser en ti, busca ser tu ser
Una palabra antes del hombre
Sin el hombre
Una palabra que en sí y por sí vive
Una palabra solo palabra
Una palabra ayer, hoy y siempre
La palabra perdida
La palabra huérfana
La palabra despojada
la pura desnudez de la palabra.


30
El fuego frota los huesos del árbol
Sus ramas dejan cicatrices en el aire

Buena palabra del que nos deja
Una huella profunda de silencio

La mariposa sobre las cenizas
Bebe las tensas gotas del rocío.



35
Primordial silencio,
Te afilas la lengua
Sobre los labios.
Encausas palabras
En el hueco de tu voz,
La última en alzarse.


49
El poema culmina
Y yo me retiro
Has centrado la ateción en estas palabras
Pero oye como te nombra el silencio.